Conversación en vivo y aprendizaje entre pares para tus programas en línea

Diseña una vez, facilita con IA y observa el proceso de aprendizaje, no solo la nota

Exámenes orales, juegos de rol, debates, sustentaciones, simulacros de entrevista, reflexión guiada: las conversaciones que siempre han necesitado un facilitador humano en la sala. human2human.ai las conduce con facilitación por IA para cada participante, cuando cada uno esté listo, dentro de Moodle, Open edX, Canvas o donde vivan tus cursos.

El problema

Dos cosas que probablemente estás viviendo

Compites por la calidad de la experiencia de aprendizaje en línea

Tu programa se juzga contra estándares altos: a veces por un cliente, a veces por un participante que está decidiendo si se inscribe. Tiene que ser tan bueno como una alternativa presencial, o mejor. Y los formatos que lo harían indiscutible son justamente los que no puedes cubrir con personal.

Tienes que demostrar qué aprendieron realmente

Al cliente que pagó, al financiador, a ti mismo. Las tasas de finalización y una encuesta de satisfacción no lo responden. Lo que necesitas es lo que los participantes realmente dijeron, pensaron y entendieron mal, en toda la cohorte y no en una muestra.

El aprendizaje que funciona no escala. Lo que escala ya no demuestra nada.

Esto es lo que cambia con human2human.ai

Un facilitador con IA conduce la conversación con cada participante o grupo pequeño, y hace visible lo que antes solo ocurría en la sala.

Escribes la actividad una sola vez

La situación en la que vas a poner a tus participantes y el contexto que la rodea. Qué deben ser capaces de hacer al terminar. Cómo se distribuye el tiempo. Quién es el facilitador: su papel en el escenario y cómo se comporta. Qué no debe hacer. Y cómo suena una buena respuesta al lado de una débil, que es la forma en que se evalúa a cada participante.

La plataforma te ayuda a escribirlo todo, y puedes partir de la biblioteca de plantillas en lugar de una página en blanco. Adjunta tus propios materiales para que el facilitador conozca tu contenido, tu terminología y tus estándares.

Sin desarrollo. Sin rediseñar el curso alrededor. Un responsable de programa puede hacerlo solo; un diseñador instruccional lo hará más rápido y mejor.

Tres formas de llevarla a tus participantes

Comparte un enlace. Donde sea: correo, WhatsApp, la página de tu curso. La forma más rápida de poner algo a correr hoy.

Insértala en cualquier sitio web. Tu propia plataforma, tu portal, donde tus participantes ya entran.

Conéctala a tu LMS. Moodle, Open edX, Canvas o cualquier plataforma con LTI, el estándar con el que las herramientas de aprendizaje se integran a un curso. Esta es la que vale la pena: los participantes abren la actividad desde dentro del curso en el que ya están, sin iniciar sesión aparte, y sus notas vuelven automáticamente a tu libro de calificaciones. Se configura una sola vez.

Después decides cuándo está abierta. Las actividades individuales tienen una ventana: abierta de tal fecha a tal otra, para que no se vaya al final de la lista de nadie. Las sesiones grupales tienen franjas horarias: cada participante reserva la que le sirve, recibe una invitación de calendario y un recordatorio, y puede reprogramar si le surge algo. No tienes que perseguir a nadie.

Nada que instalar. Sin migración. Sin reconstruir el curso.

El participante entra y empieza a hablar

Antes de entrar ve para qué es la actividad, cuánto dura y la rúbrica con la que se le va a evaluar. No hay nada escondido ni ninguna trampa: el estándar está sobre la mesa antes de empezar.

Entonces entra, el facilitador lo saluda y arranca. Él habla; el facilitador le responde. Corre una cuenta regresiva, la transcripción se va armando sobre la marcha y la rúbrica queda a un clic si quiere revisar qué se le está pidiendo.

El facilitador escucha, hace la repregunta que esa respuesta invita y aprieta cuando algo queda flojo, así que no hay dos participantes con la misma conversación.

«Le diría que la calidad bajó y que tiene que corregirlo.»
«Ella responde que ha estado cubriendo a una colega que está de licencia y que no creía que nadie lo hubiera notado. ¿Qué le dices ahora?»

En una sesión grupal, todos entran con cámara y se ven entre sí. Hablan entre ellos, no con una máquina, y el facilitador interviene cuando el grupo lo necesita: para traer de vuelta a quien se quedó callado, para avanzar, para insistir en lo que vale la pena.

Apenas termina, en ambas direcciones

Al participante se le pregunta cómo le fue con la actividad: qué funcionó y qué no. Eso te llega directamente a ti, y es como te enteras de si una actividad está funcionando antes de haberla corrido con trescientas personas.

Y él recibe su propia respuesta, de inmediato. Dónde quedó frente a cada criterio de tu rúbrica y por qué, escrito a partir de lo que efectivamente dijo en la conversación y no de un párrafo genérico. Qué razonó bien, dónde se quedó corto, a qué debería volver.

También hay una nota, que importa cuando la actividad cuenta para algo.

Este es el momento en que sirve. No dos semanas después, cuando ya pasaron a otra cosa y dejó de importarles qué sacaron.

Todo lo que pasó, y una forma de entenderlo

Quién empezó y quién terminó. Cuánto tiempo se quedó cada uno y qué tan involucrado estuvo. Qué puntaje obtuvieron, criterio por criterio, y cómo le fue a la cohorte completa. Si les gustó. Cuántos participantes entraron, cuántos volvieron y cuántos minutos se consumieron.

Y después la parte que no es un tablero. Cada conversación queda transcrita, y puedes hacer una pregunta sobre todas a la vez —¿qué no entendió esta cohorte sobre precios?, ¿quién cuestionó la premisa y quién la aceptó?— y obtener una respuesta construida con lo que los participantes realmente dijeron, no con la muestra que alcanzaste a leer.

Así es como te enteras de que el 40 % no supo justificar la decisión, o de que hay un malentendido que atraviesa a todo el grupo y que nadie había puesto por escrito.

Que es lo que vas a cambiar antes de la próxima cohorte, en el curso o en la actividad misma. De vuelta al paso 1.

Dos tipos de actividades

Que aprendan en solitario o en grupos pequeños

H2H REFLECT

un participante a la vez

El participante entra cuando le sirve, lo trabaja hablando en voz alta o por escrito, y el facilitador se adapta a cómo va: aflojando cuando está perdido, insistiendo cuando está cerca.

No hay nadie más en la sala, así que admite que no entiende, prueba una mala idea, se equivoca y vuelve a intentar. Igual para quince participantes que para mil quinientos.

Qué reemplaza: reflexiones escritas estáticas y ensayos para la casa

Actividades de ejemplo: Explora cada formato haciendo clic en las categorías

H2H CONNECT

actividades en grupos pequeños

Los participantes reservan una franja que les sirva y entran con sus pares, con cámara. Hablan entre ellos, no con una máquina: el facilitador está en la llamada, trayendo de vuelta a quien se quedó callado e insistiendo en lo que vale la pena.

Desacuerdo real, defensa real de una posición, frente a personas que te están escuchando. Igual para un grupo que para cuarenta.

Qué reemplaza: foros frágiles y sesiones en vivo difíciles de sostener

Actividades de ejemplo: Explora cada formato haciendo clic en las categorías. Necesitas al menos otra persona que entre contigo desde otro dispositivo.

¿Qué lo hace diferente?

Ejecuta una actividad que tú diseñaste, no una conversación a voluntad del participante

Un asistente general va hacia donde lo lleven. Esto sigue tu estructura, tus preguntas, tu estándar, y mantiene a todos los participantes en el mismo. Además lo ves todo después: cada transcripción, cada calificación, la cohorte completa. Un GPT personalizado no te da nada de eso.

El facilitador está dentro de la conversación, hablando

Habla, hace la siguiente pregunta, decide quién no ha participado todavía. No es una herramienta que graba una sesión y califica la transcripción después.

Conoce tu curso y vive dentro de él

Conectado por LTI, con tus propios materiales adjuntos: tu contenido, tu terminología, tus estándares. Los participantes llegan desde donde ya están y las notas vuelven automáticamente.

La conversación real es lo escaso ahora

Todo lo demás se vuelve más personalizado y más solitario. Que los participantes hablen entre ellos, que tengan que defender una posición en voz alta frente a personas que los están escuchando, se está convirtiendo en lo que no consiguen en ningún otro lado. Es la razón entera por la que esto se llama human2human.

Nuestra Trayectoria

Preguntas Frecuentes

A un GPT personalizado, un Gem o un Project puedes darle un escenario y una rúbrica, así que la conversación en sí es la parte más fácil de replicar. Lo que no puedes es controlarla. No hay forma de acotar cuánto tiempo se toma un participante —un minuto o cien— ni de mantenerlo dentro de una fase: si tu diseño necesita que se quede cinco minutos con un problema antes de avanzar, un GPT personalizado lo deja saltárselo. Tampoco puedes saber si hizo la actividad o si le preguntó las respuestas a otra IA, ni llevar una nota a tu libro de calificaciones, ni aplicar un mismo estándar de forma consistente en toda una cohorte, ni ver qué entendieron mal trescientos participantes en conjunto. human2human.ai ejecuta la actividad como una parte evaluada de tu curso, con la estructura y los tiempos que tú diseñaste.
La evaluación sigue la rúbrica que tú escribiste y la aplica igual a todos los participantes, lo cual ya es más consistente que un equipo de evaluadores revisando una pila a distintas horas. Corre sobre un modelo más lento y más potente que el que facilita la conversación, y lee la transcripción completa en lugar de un resumen, así que evalúa todo lo que el participante realmente dijo. Cada calificación viene con su justificación y con la transcripción detrás, de modo que puedes abrir cualquier resultado y ver por qué quedó así. Vale la pena hacerlo con la primera cohorte y calibrar tu rúbrica con lo que encuentres.
Es más difícil que con un trabajo escrito, y no vamos a decir que sea imposible. Una conversación hablada en la que la siguiente pregunta depende de lo que el participante acaba de decir no se puede preparar de antemano, y en una sesión grupal está razonando frente a pares que lo están escuchando. También hay un modo opcional que dificulta pegar texto en las respuestas escritas. Dicho con honestidad: human2human.ai sube el costo de hacer trampa bastante más allá del punto en que es más fácil simplemente hacer la actividad.
No, pero lo hará mejor. La actividad se escribe en lenguaje corriente —la situación, en qué hay que presionar al participante, cómo se ve una buena respuesta— y la plataforma te ayuda a construirla, con una biblioteca de plantillas para arrancar. Un responsable de programa puede hacerlo solo en alrededor de una hora. Alguien que diseña aprendizaje profesionalmente va a construir una actividad más rica: mejores escenarios, una secuencia de fases más afilada y una rúbrica que mide lo que de verdad importa.

Sí. Hay actividades en vivo en este sitio que puedes tomar ahora mismo, individuales y grupales, sin registro. Y una cuenta gratis te da 500 minutos de facilitación y un número ilimitado de actividades, suficiente para diseñar algo real, correrlo con un grupo de participantes y ver qué sale antes de hablar con nadie.

Recibes alertas a medida que te acercas a tu bolsa de minutos. Por defecto, las actividades siguen corriendo más allá del límite a una tarifa publicada que se factura después, así que los participantes nunca quedan cortados a mitad del programa. Si necesitas un tope garantizado —por ejemplo en un contrato público donde una factura adicional no es posible— avísanos y lo configuramos.

Las conversaciones se almacenan y se envían a un proveedor externo de modelos de lenguaje para ejecutar la actividad, y no se usan para entrenar modelos fundacionales, ni nuestros ni de nadie. Los datos son de tu institución; human2human.ai actúa como encargado del tratamiento. Se alojan en AWS US East, cifrados en tránsito y en reposo, con control de acceso por roles y separación entre clientes, y se conservan cinco años por defecto. El detalle completo, incluyendo cómo nos alineamos con los principios de GDPR y FERPA, está en nuestra política de privacidad.

human2human.ai apunta a WCAG 2.2 AA. Todos los flujos principales funcionan solo con teclado, con indicadores de foco visibles y un menú de atajos; las páginas usan una jerarquía de encabezados correcta y campos de formulario etiquetados para lectores de pantalla; y el contraste cumple AA. La interacción por texto siempre está disponible como alternativa completa a la voz, para que quien no pueda usar audio o habla participe igual. Mantenemos un VPAT que documenta el nivel de soporte actual y las brechas conocidas, disponible a solicitud; preferimos que lo pidas a que lo asumas.

La interfaz está en español e inglés. La voz del facilitador funciona en muchos más —hemos corrido actividades en italiano, alemán, francés y otros— y las actividades por texto funcionan en más todavía. La calidad y la precisión del habla sí varían según el idioma, así que vale la pena hacer una prueba con tu propio contenido antes de comprometer una cohorte; y si un idioma que necesitas no está funcionando bien, dinos y miramos cómo darle soporte adecuado.

Por LTI, el estándar con el que las herramientas externas se conectan a un curso. human2human.ai soporta actualmente LTI 1.1, con 1.3 en camino, y está disponible en todos los planes, incluido el gratuito. Los participantes abren la actividad desde dentro de tu curso en Moodle, Canvas u Open edX, y sus notas vuelven automáticamente a tu libro de calificaciones. Se configura una sola vez

Hablemos. LTI cubre lanzar actividades y devolver notas, que es lo que la mayoría de las organizaciones necesita. Si quieres llevar la analítica a tus propios reportes, enviar datos a otro lado o conectarte por webhooks, es una conversación que tenemos abierta; simplemente todavía no hemos publicado una API general.

¿Todavía tienes preguntas? Escríbenos.

Tres formas de seguir

Toma una actividad

Cinco minutos, sin registro. Ponte en el lugar del participante y mira qué hace el facilitador con lo que le dices.

Construye una tú mismo

Una cuenta gratis te da 500 minutos de facilitación y todas las actividades que quieras crear. Diseña algo para tu propio programa, córrelo con un grupo real y mira qué vuelv

Hablemos

Si lo estás evaluando para un programa con participantes reales, revisamos tu caso, tus restricciones y si esto encaja. Si no encaja, te lo decimos.